Alquería Valenciana es una obra
realizada en 1998 y presentada como portada de mi libro Luz Valenciana,
publicado por la Diputación de Valencia en 2001. La pintura representa una
de las numerosas edificaciones tradicionales de la huerta valenciana,
frecuentemente representadas en la pintura y la literatura, al igual que las
emblemáticas barracas. Construcciones que cada vez quedan menos, pero que aún, en nuestros días se encuentran a lo largo de toda la región de la comunidad
manteniendo en muchos casos su esplendor de antaño.
La composición presenta un primer plano
donde un emparrado tamiza la luz, proyectando sobre el suelo y la fachada una
rica variedad de tonalidades. Este juego de luces y sombras genera una
atmósfera de color y armonía, dotando de profundidad y belleza a un tema
aparentemente sencillo.
Esta obra forma parte de una colección que realice hace años; Alquerías, masías, patios y emparrados, que me llevo hacer un recorrido sobre estos temas con diversos lugares y enfoques de la propia ciudad. La obra ha sido expuesta en numerosas exposiciones colectivas de carácter regionalista, entre las que cabe destacar una exposición en 2000 en la Casa-Museo Blasco Ibáñez, en la playa de la Malvarrosa, Valencia.